En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas —Hemos sabido que Amali ha desembarcado con sus pescadores de perlas para reconquistar el trono y vengar a su hermano, y toda la población se ha insurreccionado contra el maharajá. Estamos cansados de este tirano que ayer arrojó a los cocodrilos a su primer ministro y a dos capitanes que se permitieron contradecirle. La ciudad está ardiendo y se combate en todas partes para asaltar el palacio real defendido por los candianos. Hemos proclamado maharajá a Amali.
—Amali ha renunciado al trono aun, antes de conquistarlo —dijo Juan Baret—, pero ahà está su sucesor.
—¿Sois vos?
—No, Maduri, el hijo del asesinado general, el legÃtimo heredero del trono de Yafnapatam.
—¿Dónde está?
—Ahà le tenéis.
Juan Baret se acercó a la segunda litera, levantó la tela, arrancó la red y mostró a Maduri al pueblo estupefacto. Estalló un grito salido de mil bocas.
—¡Viva Maduri! ¡Viva nuestro maharajá!
Diez brazos levantaron el palanquÃn y llevaron en triunfo al mancebo. El entusiasmo llegó al colmo; un verdadero delirio se apoderó de los insurrectos.
—¿Qué vamos a hacer ahora? —preguntó Juan Baret al hermano del capitán.