En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas En esta tarea le ayudó Mysora porque sabía cuáles eran los propósitos que animaban al maharajá de Yafnapatam.
Tardaron algún tiempo en conseguirlo, pues en cuanto los allegados de aquellos por quienes se preguntaba, sabían, que era el príncipe destronado el que les buscaba, lo ocultaban cuidadosamente creyendo que, una vez en su diminuto reino, comenzaría de nuevo la serie de crueldades que tan aterrorizados tuvo a los cingaleses durante bastantes años.
Debemos decir, en su honor, que el expríncipe de Yafnapatam cumplió su promesa de enmendarse, suprimiendo, uno de los primeros entre los príncipes cingaleses e indianos, la pena de muerte. Dícese también, que jamás hubo súbditos más fieles que los suyos. El diablo había acabado por meterse a fraile, y aun fraile bueno.
Reorganizó completamente su sistema de administración para lo cual sólo tuvo él que imitar las disposiciones adoptadas por el regente de su antiguo reino.
Amali, a poco de hacerse cargo de la regencia, dio pruebas de reunir grandes dotes para el alto cargo que desempeñaba.