En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas LA batalla terminó con la completa derrota de las dos escuadras, que no habían podido resistir al largo y formidable ataque de las innumerables barcas de los pescadores de perlas.
Amali, después de haber llamado a sus hombres, se había dirigido rápidamente a Abaltor remolcando la galera del vencido maharajá, ansioso de llegar a la capital para asistir a la coronación de su sobrino.
Juan Baret, a su vez, acompañado de tres galeazas se había dirigido hacia la roca para informar a Mysora del feliz éxito de la guerra y conducirla, con los honores debidos a su categoría, a Yafnapatam.
Cuatro días más tarde, y en presencia de una multitud inmensa se celebraban en la pagoda de Buda la coronación de Maduri y el casamiento de su primer ministro y regente del trono con la bella Mysora.
El exmaharajá, harto avergonzado por tener que presentarse ante sus antiguos súbditos, que por tantos años había tiránicamente gobernado, había partido el día antes para su nuevo Estado, un minúsculo reino de apenas treinta mil habitantes, que Amali y Maduri le habían concedido, por intercesión de Mysora, para que no se suicidase por tanto envilecimiento y no se extinguiese completamente la dinastía.
Desde luego y creyendo que obraba en buena forma, hizo indagaciones para averiguar el paradero de altas dignidades de su imperio o herederos de estos.
