En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas LA chalupa del príncipe de Manaar, que había logrado huir por tres veces a los disparos de espingarda de Durga, acababa de abordar al «Bangalore» en el momento en que Amali llevaba a cabo el rapto de Mysora.
Había llegado ya demasiado tarde, pero quizá aún fuera tiempo para disputar la victoria al rey de los pescadores de perlas.
El joven príncipe se había lanzado al abordaje, seguido de sus doce hombres, que habían saltado sobre la cubierta de la nave, lanzando salvajes aullidos para animarse mutuamente.
Amali, confiando a Durga el cuidado de su cautiva, que había sido llevada bajo cubierta, a la cámara de popa, hacía frente a aquellos nuevos adversarios para cerrarles el paso.
El peligro aumentaba, porque la nave inglesa proseguía su avance para intervenir en la lucha. No se había atrevido aún a hacer uso de su artillería para no destruir a un tiempo a amigos y enemigos; podía hacerlo después y echar a pique el «Bangalore» con algunas vigorosas andanadas.
El príncipe de Manaar, sin pérdida de tiempo, había atacado con mucho ánimo a Amali, mientras sus guerreros luchaban ferozmente con la tripulación de la nave.
