En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas —¿Yo? —exclamó Amali—. Te demostraré lo contrario mucho antes de lo que imaginas.
—¿Te atreverÃas a intentar algo contra mi hermano el maharajá?
—Vengarme de él.
—Te harÃas matar.
Los labios de Amali se contrajeron con una sonrisa despectiva.
—El rey de los pescadores de perlas es demasiado orgulloso y demasiado astuto para tenerle miedo y para dejarse matar. No soy tan necio.
—Pero ¿por qué quieres vengarte de mi hermano? —exclamó Mysora.
—Porque hay sangre entre él y yo —respondió Amali.
Mysora, al oÃr aquellas palabras se estremeció y le miró con espanto.
—¿Quieres acaso engañarme? —dijo después.
—Pronto te daré a prueba y verás que he dicho a verdad. Después tú misma podrás juzgar si puedo perdonar a tu hermano la ofensa hecha a los mÃos.
—¿Y confundes en tu odio al prÃncipe de Manaar? —preguntó Mysora.
—A ese no le conocÃa hasta hoy, ni he tenido motivo nunca para quejarme de él.
Enseguida, mirándola con atención, le preguntó con brusquedad: