En las montanas de Africa

En las montanas de Africa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Para haceros desatar la lengua es necesario recurrir a los grandes medios. Ya te haré cantar, maldito. 

Y volviéndose a los espahis que asistían al interrogatorio fumando, les dijo:

—Apoderaos de este miserable y sujetadle fuertemente. 

Dos jinetes se precipitaron sobre el desgraciado y le aferraron por los brazos. Bassot abrió una bolsita que llevaba y sacó de ella una larga faja de gruesa y resistente tela y una cajita de madera. Todos los espahis se habian acercado. Ninguno aparecía impresionado por la atroz tortura que el musulmán iba a sufrir. 

—¿Hablarás, bandido? 

—Todo cuanto tenía que decirte te lo he dicho. Mátame si quieres; mis compañeros me vengarán. Un marabuto es hombre sagrado. 

—Me gustaría saber quién les contará, lo ocurrido. 

—Ya pensará en ello el Profeta. 

—Está demasiado ocupado en charlar con sus huríes del Paraíso para que llame su atención un miserable como tú. Abre la mano derecha. 

Bassot sacó de la cajita un poco de polvo blanco, que colocó sobre la palma de la mano de Muley-Hari; luego le obligó a cerrarla y vendó fuertemente el puño con la faja de tela. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker