En las montanas de Africa

En las montanas de Africa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPITULO XVIII

LA CARAVANA DE LOS BEDUINOS

Al llegar .a las últimas gradas, detúvose Enrique, como si le faltara valor para continuar avanzando. Habíase puesto muy pálido; gruesas gotas de sudor le caian de la frente y un temblor convulsivo estremecía sus brazos, que mantenía extendidos, empuñando las pistolas. 

—¡Por los cuernos de Lucifer! ¡Diriase que tengo miedo! murmuró. 

Sus compañeros, que habian advertido la extraordinaria agitación en que se encontraba, muy natural desde luego, le dijeron que retrocediese, pero el valerosa legionario respondió, encogiéndose de hombros: 

—No soy ningún chiquillo para emprender una retirada tan vergonzosa. Tengo cuatro balas a mi disposición, que sabré, en el momento oportuno dónde colocarlas. Ningún aullido, ninguna carcajada, ningún rugido turbaba el profundo silencio que reinaba sobre la inmensa llanura; pero a los oídos del legionario llegaba un rumor que parecía producido por la respiración .de muchos seres vivientes. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker