Flor de las Perlas

Flor de las Perlas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Comienzo a creer que ese bergante, causa todos nuestros males, no nos dará más que hacer. Si ha perdido sus hombres, se habrá apresurado correr hasta llegar al Bacat. ¡Ea!… Comamos un bocado y marchemos en busca de algún refugio que nos permita dormir tranquilos veinticuatro horas de un tirón.

—Y comer un buen asado. Un pedazo de oso o de babirusa no vendría mal.

—No nos faltará salvajina, Pram-Li —repuso Hong.

Devoraron su parca colación; dividiéronse las municiones secadas al sol y orientándose por medio de la brújula y del mapa que llevaba Hong cerrados en una cajita de hojadelata absolutamente impermeable, se pusieron en camino costeando la inmensa laguna, que parecía convertida en pantano.

Al principio iban por entre las cañas, no atreviéndose a internarse en la selva; mas a las dos o tres kilómetros de marcha, al observar que los árboles crecían muy juntos y con grandes hojas, ofreciendo escondites casi inaccesibles, se atrevieron a cambiar de ruta penetrando en un gigantesco bosque, que padecía no haber sido hollado todavía por planta humana. Quizá, en efecto, ni siquiera los indígenas lo habían atravesado, pues no existía en él ni rastro del más pequeño sendero.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker