Flor de las Perlas
Flor de las Perlas —¡Ten cuidado, Hong! —advirtió el malayo—. En esta isla conocen el uso de la cerbatana y el jugo venenoso de la uva lupina. Una flecha se envÃa pronto a su destino, especialmente entre tantas plantas que pueden ocultar al enemigo.
—¡Abriremos bien los ojos!
—¡Sobre todo los oÃdos! ¡Al primer silbido que oigáis, echaos todos al suelo!
—Seguiremos tu prudente consejo, Pram-Li; pero vamos adelante.
—DeberÃamos explorar antes los alrededores. Supongo que el que lanzó la señal no se habrá escondido bajo tierra.
—Quizá tengas razón. Sheu-Kin. Antes de exponer a Than-Kiu a recibir una flecha mortal, conviene explorar estos contornos. Yo me encargo de este bosquecillo de la derecha; tú y Pram-Li registrad el de la izquierda, y tú, muchacha, no abandones este tronco protector.
—¡Cómo! ¿He de permanecer inactiva?
—Tu misión es muy importante; tienes que guardarnos las espaldas.