Flor de las Perlas
Flor de las Perlas —Algunas veces, no.
—¿Han hecho prisioneros en tu tribu?
—SÃ; el año pasado asaltaron la aldea, y se llevaron varias mozas y algunos mozos.
—¿IrÃa entre los que nos perseguÃan alguno de esos mozos y te habrá reconocido?
—Asà lo supongo.
—¿Y este escrito dice que caminemos hasta el fin de la galerÃa?
—SÃ.
—¿Habrá algún paso que nos permita huir?
—Vamos a verlo —dijo con resolución el chino.
—¡Cómo no sea un lazo que nos tiendan! —insinuó receloso el malayo.
—Estaremos en guardia y no nos dejaremos sorprender. ¿No habrá por ahà un trozo de cuerda embreada para hacer una tea?
—Yo la tengo.
—Pues enciéndela, y en marcha.