Jose el peruano
Jose el peruano José dejó caer la palma de su mano en la espalda del negro, que crujió bajo aquella presión.Â
Mulga dió un grito de dolor y después dijo:Â
—Confesaré todo... Yo querÃa volver a ser jefe de mi tribu...Â
—¿Y por esto tramaste nuestra pérdida... haciendo que Fernández fuese consumido por la planta-vampiro, robando después a Lindsay?—rugió José.Â
—Mulga es un mentiroso y no dice la verdad—dijo Lindsay—. ¿Quiénes son los bushrangers? ¿Dónde los conociste? ¿Por qué quieren obstruirnos el camino?
 —Me alié con ellos para matar a Nandum Ku-rruck y hacerme jefe en lugar de él—respondió el negro.
—¡Mientes! ¡Hazle decir la verdad, José l...Â
El coloso dejó desplomarse su mano sobre la espalda de Mulga, que volvió a crujir.Â
—Habla, .antropófago—dijo Lindsay— ¿Te ha pagado alguno para malograr la expedición?Â
—No, sir—respondió Mulga—, no me ha pagado .nadie... QuerÃa apoderarme del dray, de las bestias y de los vÃveres...Â
—¿Y porqué te uniste a los bushrangers?Â
—Me sentà débil yo sólo...
—Es imposible conocer la verdad con métodos simples—dijo José—. Mañana te haré cantar yo. Mientras, quedarás atado al carro toda la noche.Â