Jose el peruano
Jose el peruano —No lo sé... Dombey era el galeote que habÃa oÃdo escondido tras los zarzales del bosque las palabras de Lindsay. Sin duda era él el que habÃa avisado el pequeño navÃo para que fuese al encuentro de la comitiva a su llegada a Alligator.Â
—¡Todo esto es muy extraño?—dijo José. —¡Este galeote debe haber preparado alguna diablura a bordo, donde estaba escondido!Â
No habÃa terminado aún de decir estas palabras el coloso, cuando uno de los marineros gritó:Â
—¡Sálvese quien pueda!... ¡Una mecha en el barril de la pólvora!...Â
José, Fernández y Lindsay comprendieron en un momento la situación y se lanzaron al rÃo mientras un formidable estallido resonaba en las desiertas soledades de aquellas regiones, saltando el pequeño buque hecho astillas en un cono de humo y de llamas.