Jose el peruano
Jose el peruano LA PLANTA - VAMPIRO
El drcty se detuvo en un espacio donde habÃa césped, circundado por eucaliptos gigantes.
 Lindsay y José engulleron de mala gana algunos bocados, angustiados como estaban por la misteriosa ausencia de su compañero. Mulga, en cambio, no habia perdido su apetito formidable y devoró concienzudamente hasta la parte que correspondÃa a sus amos : los cuales, en tanto, discutÃan sobre la manera de encontrar a Fernández.
—Es preciso esperar el dÃa—dijo Lindsay—; con esta oscuridad es imposible dar con la pista de los raptores; porque ya no podemos dudarlo, Fernández ha sido raptado y probablemente no por salvaj es.
—¿Qué interés podrÃan tener en secuestrar a nuestro pobre amigo?—preguntó José.Â
—No me lo imagino—respondió el cazador—a menos que no hagamos una suposición que me repugna...
 —Creo comprenderte—observó José—. A decir verdad, a mà no me repugna... Kornalden debe haber tramado algún complot infernal para apoderarse de la fortuna de su adversario.Â
—Kornalden es un hombre poco delicado en escojer los medios para procurarse una victoria—dijo Lindsay—; sin embargo no creo que, en este caso, haya tramado algo para arruinar la expedición.