La capitana del Yucatan
La capitana del Yucatan El «Reina Mercedes» que se encontraba en el canal, ocupado en descombrar los restos del «Merrimac», cuya carcasa había sido hecha saltar durante la noche, fue obligado a abrir fuego con sus cañones Hontoria, ayudado por los dos contratorpederos «Terror» y «Plutón» y por el «Vizcaya» que había dejado el fondeadero del Níspero. En ciertos momentos la masa de los proyectiles era tan grande y las explosiones de las bombas tan tremendas, que parecía posible que el Morro y las baterías iban a ser desbaratadas y que estallasen sus polvorines.
Caían, sin embargo, sobre todo en la Sopaca y en la Estrella, como si los americanos, convencidos de la formidable resistencia que podía ofrecer el fuerte del Morro, hubieran decidido desmantelar las fortalezas menores, contra las cuales eran más efectivos.
Los españoles, a pesar del quebranto de sus baterías, no dejaban de responder, con creciente vigor, intentando maltratar, al máximo posible, las dos escuadras.