La capitana del Yucatan

La capitana del Yucatan

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

6

UN BRINDIS QUE SALVA LA VIDA

El cocinero de a bordo había seguido puntualmente las órdenes de Córdoba.

La mesa había sido preparada con gran lujo y muy buen gusto. Vajilla de plata, cubiertos de oro, cristalería de Bohemia, fuentes de dulces y frutas, pirámides de flores que parecían recién cortadas de un jardín, manjares exquisitos que exhalaban aromas apetitosos, y botellas de jerez, champán, whisky y de málaga auténtico cubrían el blanco mantel de tela de Flandes adornado con finos bordados.

La marquesa, que conservaba una tranquilidad que maravillaba no sólo a Córdoba sino también a todos los marineros de cuarto, que la miraban con ojos estupefactos, se sentó invitando a su compañero a hacer lo mismo y empezó a comer con el mejor apetito, sin ocuparse del monitor que se acercaba rápidamente, vomitando por las chimeneas torrentes de humo.

—Vamos, amigo —dijo la marquesa viendo que Córdoba, en vez de ponerse a comer, tenía los ojos fijos en la nave de guerra—. Prueba un poco de esta sopa de pescado, te aseguro que es verdaderamente exquisita.

—¡La sopa! ¡El pescado! —dijo el lobo de mar—. Miro aquel maldito tiburón que parece que tiene un deseo loco de hacer volar la mesa con un obús, doña Dolores.

—No se atreverá, Córdoba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker