La ciudad del oro

La ciudad del oro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ambos somos eperomeros, como Yopi. El viajero amigo tuyo que nos hizo esclavos, nos cogió junto a la desembocadura del Tipapu, mientras cazábamos manatíes. La noche que te vimos regresar con Yaruri nació en nuestro pecho la sospecha de que ese hombre quería traicionar el secreto secular de la Ciudad del Oro, y acercándonos a la terraza, nos escondimos entre las plantas trepadoras. No se nos escapé ninguna de vuestras palabras, y Huayna, indignado por la infame traición, no pudo reprimir el grito de rabia que tanto os sorprendió. Inmediatamente tomamos nuestra decisión. De tus almacenes cogimos dos fusiles y nos embarcamos en una de tus rápidas canoas, provista de una pequeña vela, y emprendimos la navegación para advertir a nuestra tribu el peligro que corría. Dos veces tratamos de matar al traidor, pero lo protegía un genio maléfico. Cuando os detuvimos en la segunda catarata, corrimos a advertir a Yopi y a nuestra tribu para que se aprestasen a la defensa. 

—Pero, ¿por qué habéis respetado mi vida? — preguntó don Rafael. , 

—Porque durante nuestra esclavitud no hemos tenido queja de ti, mi amo — dijo Manco, con nobleza. 

—Gracias —respondió el plantador, con voz conmovida—. Pero, decidme, ¿qué es Yaruri? 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker