Los dos tigres
Los dos tigres La bárbara costumbre de quemar a las viudas sobre los cadáveres de sus maridos ha desaparecido ya por completo entre los indostanos que han abrazado la religión musulmana; pero subsiste todavía entre las castas de los bramines y de los thugs, así como también entre las castas militares, a pesar de los constantes esfuerzos realizados por los ingleses para desarraigarla.
El Imperio indio es tan grande, que la policía anglo-hindú no siempre llega a tiempo de impedir la espeluznante escena, y muchas veces ignora el hecho porque los parientes del difunto toman toda clase de precauciones para engañar a las autoridades.
Actualmente, sin embargo, esa práctica salvaje es ya bastante infrecuente, sobre todo en Bengala; pero en las provincias septentrionales y en el alto Ganges, se celebran aún muchos oni-gomon.
Debemos añadir que en los primeros lustros del siglo pasado se habían multiplicado esos sacrificios en número tan considerable, a pesar de la rigurosa prohibición por parte dé las leyes del Gobierno, que en el año 1817 se realizaron, tan sólo en Bengala, setecientos espantosos holocaustos.