Los dos tigres
Los dos tigres Los anglosajones no lograron el objeto que se habían propuesto con la línea de tropas, porque los insurrectos, después de haber matado a todos los europeos, avanzaron sobre Delhi, arrastrando consigo al regimiento 34 de cipayos, que, como los demás, se había deshecho de sus jefes a balazos.
Los europeos que lograron escapar de las matanzas de Merut y de Allighur, se habían refugiado en la ciudad del Ganges. El teniente Willenghby, comprendiendo que iban a ser sacrificados, los acogió en la torre de Stentoredo, donde organizó una resistencia desesperada.
Al verse acometidos por todas partes, aquel valiente, con una sangre fría admirable, prendió fuego a los polvorines e hizo volar a mil quinientos sitiadores, y aprovechando la confusión producida, logró poner a salvo a las mujeres, los niños y los ancianos, enviando parte de ellos a Carnol y parte a Amballah y a Merut, ciudad esta que los insurgentes ya habían abandonado.
Fue entonces cuando el regimiento de Allighur proclamó en Delhi un rey, escogido entre los descendientes de la vieja dinastía del Gran Mogol. Dicha proclamación fue festejada con el asesinato de cincuenta europeos y de sus hijos, que se habían hecho fuertes en el palacio real.
Se entablaron diversos combates entre insurrectos y leales con suerte diferente.