Los dos tigres
Los dos tigres —Esperemos a que termine la batalla, amigos mÃos. Yo estaré aquà para protegerles.
—¡Hubiera preferido marcharme! —dijo Sandokán—. Ya no tenemos nada que hacer aquÃ.
—Mañana, si han terminado las matanzas, nos iremos. ¡Pobre Delhi! ¡Cuánta sangre! ¡Aquà enterrará su honor el ejército inglés!