Los Misterios de la jungla negra
Los Misterios de la jungla negra —Enviaremos a alguien para que se asegure de que habita en ella.
El viejo thug alzó la cabeza y, naciendo un gesto con su mano derecha, dijo lentamente:
—En seguida lo sabremos.
—¿Por quién? —preguntó Hider.
—Por Nimpor.
—¿El faquir…?
—SÃ, el mismo: salgamos.