Los Misterios de la jungla negra
Los Misterios de la jungla negra —¿Tenemos afiliados en la tripulación de ese buque? —preguntó el viejo thug.
—SÃ, dos: Palavan y Bindur.
—Los conozco: será preciso verlos e interrogarlos.
—No saben nada del destino del «Cornwall». He hablado con ellos ayer por la noche, pero parece que se conserva escrupulosamente el secreto sobre la dirección que deberá tomar el barco.
—Entonces no cabe ninguna duda —dijo Tremal-Naik como hablando consigo mismo—. Esa fragata está destinada a embarcar la expedición.
—También yo comienzo a sospecharlo —respondió Hider.
—¡Ese barco no debe partir…! —exclamó el cazador de serpientes.
—¿Y quién se lo impedirá…?
—¡Yo…!
—¿Cómo?
—Matando al capitán antes de que se embarque. Kougli lo quiere y también Suyodhana.
—No será cosa fácil —dijo Hider, que se habÃa quedado pensativo—. El capitán estará prevenido, especialmente ahora.
—Es necesario que lo mate, ya te lo he dicho. He sabido que tiene una villa en la ciudad.
—Es cierto.