Los Misterios de la jungla negra
Los Misterios de la jungla negra —¿El capitán Macpherson? —dijo con desenvoltura—. Lo conozco quizá mejor que cualquier otra persona.
—¿Sabes dónde está…? —inquirió ansiosamente Tremal-Naik, que no se habÃa dado cuenta de nada.
—¿Ha abandonado quizás su bungalow? —preguntó a su vez Hider.
—SÃ.
—No lo sabÃa. ¿Qué ha venido a hacer en Calcuta?
—Preparar una expedición contra Raimangal.
El contramaestre se puso en pie de un salto dejando caer la pipa que mantenÃa entre sus labios.
—¿Contra Raimangal habéis dicho? —preguntó entre dientes—. ¡Ah…! ¡HabÃa sospechado algo…!
—¿Y por qué?
—Desde hace unos dÃas se está armando el «Cornwall».
—¿Un buque? —preguntó Tremal-Naik.
—Una vieja fragata que antaño habÃa sido mandada por el capitán Macpherson.
—¿Dónde se encuentra ese barco…?
—AquÃ, en el arsenal. Sé que se han embarcado muchas municiones, vÃveres y que se están preparando los dormitorios, como si hubiera de servir de transporte a un considerable número de soldados y marineros.