Los Tigres de Mompracem

Los Tigres de Mompracem

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Y va en esa canoa?

—No encontré nada mejor.

—¡Cuidado, porque hay algunos paraos malayos que rondan mar adentro!

—¡Ah! —exclamó Sandokán, temblando de alegría. Ayer vi dos, y juraría que vienen de Mompracem. Tendré cuidado, comandante.

—¡Buen viaje, entonces!

El cañonero se dirigió a Labuán, en tanto que Giro Batol orientaba la vela hacia Mompracem.

—¿Has oído? —le preguntó Sandokán.

—Sí, mi capitán.

—Nuestros barcos están en estas aguas.

—Lo buscan todavía, capitán.

—¡Qué sorpresa para el buen Yáñez cuando vuelva a verme!

Volvió a sentarse a popa, con la mirada dirigida a Labuán, y no habló más.

Al amanecer los separaban de Mompracem unos doscientos kilómetros, distancia que podían recorrer en menos de veinticuatro horas.

El malayo sacó algunas provisiones y se las ofreció a Sandokán. Pero éste, absorto en sus meditaciones, ni siquiera contestó.

—¡Está hechizado! —repitió el malayo meneando la cabeza—. ¡Pobres de ustedes, ingleses, si han embrujado al Tigre!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker