Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico —¿Hay mucho humo en la estiba? —le preguntó el capitán.
—Muy poco.
—¿Podrá bajarse?
—Vamos a verlo —contestó.
Dejaron la cubierta y bajaron la escala que conducÃa al entrepuente.
En la despensa se oÃan todavÃa chasquidos y se veÃan ligeras nubes de humo, pero ya no era denso ni pestilente.
Del fondo de la estiba salÃa también muy poco humo.
—El incendio se extingue por ambas partes —dijo el capitán—. ¿Qué habrá pasado?
—No sé cómo explicarme este milagro —contestó el piloto—. Ayer, el fuego era terrible.
—Vamos a ver, viejo mÃo.
Agachados, para evitar mejor los efectos del humo, se acercaron a la despensa, en la que aún ardÃan algunos leños que estaban ya para consumirse.
—¡Escucha! —exclamó de pronto el capitán, parándose en seguida.
—¡Calle! —dijo el piloto—. ¡Se dirÃa que está cayendo agua sobre el fuego!
—Pero ¿de dónde viene? ¿Les dan a las bombas nuestros hombres?
—No.