Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico El capitán avanzó un paso más y volvió a detenerse, exclamando:
—¡Mira, Asthor!
El viejo marinero miró en la dirección indicada y vio una ancha abertura, por la que entraban chorros de agua espumeante.
—Ahora lo comprendo —dijo—. El fuego, al atacar el casco, abrió una brecha, y por ella entra el agua. Sin este hecho providencial, el incendio hubiera ya destruido todo el buque.
—¡Es verdad! —añadió el capitán, asintiendo con la cabeza—. ¡Bendita sea la brecha!
—Hay que evitar que llegue a comprometer más tarde la seguridad de la «Nueva Georgia».
—Ya se tapará, Asthor.
—Pero ¿cómo se ha apagado el fuego de la estiba?
—Ahora lo sabremos.
Bajaron al sitio indicado, y apenas estuvieron en el fondo pudieron percatarse de que habÃa más de un palmo de agua.
—Todo se explica —dijo el capitán—. El agua entrada por el boquete y arrastrada hacia aquÃ, ha apagado el segundo incendio. Subamos, Asthor.
Abandonaron la estiba y volvieron a cubierta.
—¿Qué hay? —preguntó Ana.