Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico —El buque, por el momento, está a salvo —respondió el capitán—. ¡A las bombas, muchachos!
Los brazos eran escasos, pero robustos.
En pocos instantes fue preparada la bomba mayor y el capitán y sus cuatro hombres empuñaron la palanca y se pusieron a trabajar con actividad febril, mientras Ana, que no querÃa ser menos que los otros, dirigÃa el chorro sobre los leños de la despensa y de la cámara común.
El agua que entraba sin interrupción en cantidad respetable por la brecha que en el casco habÃa abierto el incendio les ayudaba con eficacia.
El humo iba siendo menos denso de minuto en minuto y los leños requemados apagábanse rápidamente con largos silbidos.
A la media hora el fuego se habÃa apagado por completo.
El capitán llamó a sus hombres y les dijo: