Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico —A qué especie pertenecen no te lo sabrÃa decir, como también ignoro el motivo que las impulsa a dejarse llevar por las corrientes aéreas. Creo que estos viajes se atribuyen a excentricidad de las arañas vagabundas. Otros creen que son debidos a causas accidentales. Algunos sabios han presenciado la partida de estas arañas, y en particular de la especie llamada «thomicus viaticus».
—Pues debe de ser curiosÃsimo ese principio del viaje.
—Las pequeñas arañas, antes de lanzarse al aire, se suben a la cima de ciertas gramináceas o a la extremidad de las ramas; una vez allÃ, se inflan el abdomen, aspirando abundante aire, y sueltan los extremos de unos ligerÃsimos hilos, que les sirven para conocer la dirección del viento, y además como globo o nave aérea; en seguida, abandonando el punto de apoyo, se dejan llevar tranquilamente.
—¡Calle! ¡Calle! —dijo Fulton—. Las arañas esparcen nuevos filamentos.
—Es que se preparan a partir —dijo el capitán.
—¡Cómo! ¿Siguen el viaje?
—Lo verás en seguida.
Todas aquellas arañas habÃan abandonado los primeros hilos, que por la humedad nocturna se habÃan hecho pesados, y tejÃan otros con sorprendente rapidez.