Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico —Nos ha arruinado —respondió el capitán—. Ni él ni sus compañeros eran náufragos, sino escapados de la isla de Norfolk.
—¿Y recogisteis a sus compañeros?
—SÃ, Collin. Los salvamos a costa de grandes peligros, desafiando el abordaje de los canÃbales, y, como reconocimiento, nos hicieron traición, soltando a los tigres contra nosotros e incendiando el buque.
—¡Infames!… ¿Y huyeron?… ¿Dónde?
—No lo sabemos. Se embarcaron en la canoa más grande mientras nosotros nos refugiábamos en la arboladura para huir de los tigres.
—Y la «Nueva Georgia», ¿dónde se encuentra ahora?
—Embarrancada en la costa, a ocho millas de aquÃ.
—¡Ah! —exclamó Collin—. Mis salvajes no me habÃan engañado.
—¿Os habÃan advertido ya de nuestro desembarco?
—SÃ. Uno de mis súbditos me refirió esta mañana que, al norte de la isla, habÃa visto desembarcar hombres de piel blanca.
—¡Al Norte! —exclamaron a una el capitán y Asthor—. Al Sur, querréis decir.
—No, al Norte —dijo Collin.
—¡Imposible! —manifestaron los náufragos.