Un drama en el Oceano Pacifico
Un drama en el Oceano Pacifico —SÃ, amigos. Deben de ser los infames que incendiaron el buque y que pusieron en libertad contra nosotros a los doce tigres, asesinando asà a casi toda la tripulación. Esos miserables deben de haber venido derechos hacia esta isla, que era la más cercana, para esperar aquà cualquier buque que los transporte a Europa o América para disfrutar allà del dinero robado. El corazón me dice que no me engaño, y que antes de mucho tiempo todos pagarán su deuda. Collin, juradme que me ayudaréis a hacer justicia sumaria a esos ladrones, incendiarios y asesinos.
El teniente se levantó y dijo con voz solemne.
—Lo juro; tanto más, cuanto que yo también tengo que saldar una antigua cuenta con Bill.
—¡Vos! —exclamaron todos.
—SÃ, yo, que a estas horas debÃa dormir en lo más profundo del Océano PacÃfico. He escuchado vuestra dolorosa historia. OÃd ahora mis aventuras.