Yolanda, la hija del Corsario Negro
Yolanda, la hija del Corsario Negro ENTRE EL FUERTE Y LA ESCUADRA ESPAÑOLA
Durante seis semanas los filibusteros de Morgan permanecieron en aquella desventurada ciudad cometiendo indecibles horrores, que su mismo capitán no lograba contener, atormentando a los habitantes para hacerlos confesar dónde tenían ocultos sus tesoros, y recorriendo los bosques y sabanas con la esperanza de descubrir al Gobernador de Maracaibo.
La prima de cinco mil piastras ofrecida por Morgan a quien lograse prenderle había sido una de las causas principales de que los filibusteros se encarnizaran contra la población, esperando obtener alguna confesión acerca del refugio elegido por el conde de Medina; pero todo había sido inútil.
Durante aquellos horrores el capitán había tenido buen cuidado de no dejar bajar a tierra a Yolanda, para que la joven no formase demasiado mal concepto de la brutalidad, y hasta de la inhumanidad de sus bandas, ya irrefrenables.