Yolanda, la hija del Corsario Negro

Yolanda, la hija del Corsario Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPÍTULO XIV

EL TORBELLINO

Un pánico indescriptible se apoderó de la tripulación de la fragata al oír el anuncio dado por los gavieros de que el temido torbellino iba a embestir contra la fragata.

¿No era ya un grave peligro el incendio de la arboladura, para que se añadiese la furia de las aguas? Faltaba aquella tremenda oleada, terror de los navegantes del golfo de México y del mar Caribe, para agravar aún más la ya precaria situación de la nave.

—¡Estamos perdidos! —exclamó involuntariamente Carmaux, que se había precipitado hacia donde estaban Morgan y Pedro el Picardo.

La fragata, asaltada por espantosas olas que subían hasta las bordas con ensordecedores mugidos, y casi privada de sus velas, se balanceaba desordenadamente inclinándose, ora a babor, ora a estribor.

El palo mayor, ya privado de obenques y de jarcias, ardiendo de arriba a abajo como colosal antorcha, oscilaba con lúgubres crujidos, dejando caer sobre cubierta trozos de gallardetes, crucetas y cofas.

Caía una verdadera lluvia de tizones ardientes, amenazando prender fuego al alquitrán esparcido por las junturas de las tablas e incendiar las embarcaciones, que habían sido quitadas de las grúas para que las aguas no las arrebatasen.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker