Yolanda, la hija del Corsario Negro
Yolanda, la hija del Corsario Negro —Pero yo he visto hace poco al capitán en el entrepuente hablando tranquilamente con el capitán del velero.
—¡Compadre, paz para los muertos! —dijo Carmaux—. Ya no nos servÃa para nada, aunque lamento que haya tenido tan mal fin ese pobre diablo. ¡A la guardia, hamburgués! ¡El Gobernador nos ha sido confiado y debemos abrir los ojos! ¡Es el más peligroso de todos!