Yolanda, la hija del Corsario Negro
Yolanda, la hija del Corsario Negro —¡No os preocupéis! —dijo Morgan—. Supongo que habrán encallado.
—¡Ah! —exclamó la joven, viendo junto a sà al francés—. ¿Sois vos, Carmaux?
—¡Donde está la hija de mi capitán, estoy yo siempre! —repuso el marinero sonriendo.
—Pero ¿no te arrastró a ti la ola? —dijo Morgan.
—Yo estaba agarrado al obenque de babor del mayor, y cuando os vi fuera de borda con la señorita, me dejé caer yo también, llevando el salvavidas y pensando en seros útil.
—¡Gracias, viejo amigo mÃo! —dijo Morgan conmovido—. ¡Eres un marinero sin igual!
—Soy un marinero del Corsario Negro —repuso modestamente Carmaux.