Yolanda, la hija del Corsario Negro
Yolanda, la hija del Corsario Negro Una hora después el destacamento, atravesando un bosque de enormes pasionarias que cubrÃa la penÃnsula que se extendÃa en el mar un centenar de metros, llegaba a la playa opuesta.
Un grito se escapó de los labios de Morgan.
—¡Despojos! ¡La nave se ha estrellado!