Yolanda, la hija del Corsario Negro
Yolanda, la hija del Corsario Negro —Os he traÃdo algunos mangos.
—Me bastan. Sentaos y descansad; luego me contaréis vuestras aventuras.
—¡Son terribles, señor Morgan! Por poco me matan y me devoran.
—¿Quién? —preguntó Morgan palideciendo.
—Dos indios como los que nos siguieron.
—¿Dos antropófagos?
—Comed, señor Morgan, y luego os lo contaré todo.