La Conjuración de Catilina

La Conjuración de Catilina

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero después que reconocido todo, mandó Petreyo dar la señal con las trompetas, dispone que las cohortes se vayan poco a poco adelantando. Lo mismo hace el ejército enemigo. Ya que llegaron a tiro los ferentarios, trábase la batalla con grandísima vocería, dejan las armas arrojadizas y viénese a la espada. Los veteranos, acordándose de su valor antiguo, estrechan de cerca a los enemigos. Éstos resisten con igual valor y así se pelea con grandísimo empeño de ambas partes. Entretanto Catilina con los más desembarazados andaba en el primer escuadrón, socorriendo a los que lo necesitaban, sustituyendo sanos en lugar de heridos, acudiendo a todo, peleando mucho por sí mismo e hiriendo frecuentemente al enemigo. En suma, hacía a un mismo tiempo los oficios de buen general y de soldado valeroso. Cuando Petreyo, al revés de lo que tenía creído, vio que Catilina resistía con tanto esfuerzo, hace que la cohorte pretoria rompa por medio de los enemigos, con lo que, desordenándolos, mata a cuantos le hacían frente y acomete después por ambas partes a los de los lados. Manlio y el fesulano caen peleando entre los primeros. Catilina, luego que vio deshecho su ejército y que le habían dejado con muy pocos, acordándose de su nobleza y de su antiguo estado, métese por lo más espeso de los enemigos, donde peleando cayó atravesado de heridas.

 

61


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker