La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios En efecto, cuando la agitación frenética de los herejes ataca muchas cuestiones relativas a la fe católica, para defenderlas de sus embestidas, se consideran con más cuidado, se comprenden con más claridad y se predican con mayor insistencia; y la cuestión suscitada por el adversario proporciona una oportunidad de aprender. Bien que no son solos los que están abiertamente separados; también los que se glorÃan del nombre de cristianos y viven mal pueden verse con razón figurados en el hijo intermedio de Noé, porque proclaman con su profesión la Pasión de Cristo, significada en la desnudez de aquel hombre, y la deshonran con sus depravadas costumbres. De esta raza ya se dijo: Por sus frutos los conoceréis5. Asà fue maldecido Cam en su hijo, como en su fruto, esto es, en su obra. Y por eso su mismo hijo Canaán significa muy bien sus movimientos; ¿qué es esto sino sus obras?