La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Aquí hemos de reconocer lo que ya había prometido, para que quede en claro por qué se dijo de los hijos de Héber: Uno se llamó Fálec, porque en su tiempo se dividió la tierra24. ¿Qué otra cosa se puede entender por la tierra dividida, sino que lo fue por la diversidad de las lenguas? Pasados, pues, por alto los otros hijos de Sem -ellos no entraban en esta cuenta-, en el orden de las generaciones se entrelazan aquellos por los cuales se puede llegar hasta Abrahán; como se entrelazaban antes del diluvio aquellos por los cuales se llegaba hasta Noé en las generaciones que se propagaron desde el hijo de Adán, Set.