La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios En efecto, de este modo comienza la lista de las generaciones: Tenía Sem cien años cuando engendró a Arfaxad, dos años después del diluvio; después vivió quinientos años, y engendró hijos e hijas, y murió25. Así va enumerando a los demás, diciendo en qué año de su vida engendró a su hijo perteneciente a este orden de generaciones que se extiende hasta Abrahán, y cuántos años vivió después, añadiendo que engendró hijos e hijas. Así comprenderemos cómo pudieron crecer los pueblos, no sea que ocupados en los pocos hombres que se citan, fuéramos a dudar puerilmente cómo se pudieron llenar con la raza de Sem tan espaciosas tierras y reinos. Sobre todo si tenemos en cuenta el reino de los asirios, en que el famoso Nino, vencedor de todos los pueblos orientales, reinó con prodigiosa prosperidad y dejó a sus sucesores un reino extensísimo y sólidamente fundado, que se prolongaría por largo tiempo.
2. Pero, para no detenernos más de la necesario, no vamos a mencionar cuántos años vivió cada cual, sino en qué año de su vida engendró al hijo que debe figurar en esta lista, para así colegir el número de años desde el suceso del diluvio hasta Abrahán, tocando brevemente y de paso algunas cuestiones en beneficio de las otras cuando la necesidad nos obliga a detenernos.