La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Examinemos ahora ya el desarrollo de la ciudad de Dios a partir de la era que se inicia en el padre Abrahán, en que comienzan a ser más conocidas y se ponen más de manifiesto las promesas divinas, que vemos ahora cumplidas en Cristo. Como sabemos por las declaraciones de la santa Escritura, Abrahán nació en la región de los caldeos³¹, tierra que pertenecÃa al reino asirio. Ya entre los caldeos prevalecÃan también las impÃas supersticiones, como entre los restantes pueblos. HabÃa una familia, la de Taré, de la cual nació Abrahán, en la cual habÃa permanecido el culto de un solo Dios verdadero, y probablemente en ella sola se habÃa conservado la lengua hebrea. Aunque también ella, como claramente lo hizo el pueblo de Dios en Egipto, dio culto a los dioses en Mesopotamia, según la narración de Jesús Nave³². Los restantes de la descendencia de Héber se diluÃan poco a poco entre otras lenguas y otros pueblos.