La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Y así como en el diluvio de las aguas se había conservado únicamente la casa de Noé para reparación del género humano, así en el diluvio de tantas supersticiones que se esparcieron por todo el mundo sólo se había conservado la casa de Taré, en la cual perseveró el germen de la ciudad de Dios. Finalmente, una vez enumeradas las generaciones junto con el número de sus años hasta Noé, y expuesta la causa del diluvio, antes de empezar a hablar Dios a Noé sobre la fabricación del arca se dice: Éstas son las generaciones de Noé³³. Así también aquí, tras enumerar las generaciones desde Sem, hijo de Noé, hasta Abrahán, se inserta a continuación un párrafo notable diciendo: Descendientes de Taré. Taré engendró a Abrahán, Nacor y Arán; Arán engendró a Lot. Arán murió viviendo aún su padre Taré, en su tierra natal, en Ur de Caldea. Abrahán y Nacor se casaron; la mujer de Abrahán se llamaba Sara; la de Nacor era Melca, hija de Arán34. Este Arán fue también padre de Yesca, que al parecer es la misma Sara, esposa de Abrahán.
CAPÍTULO XIII
Cuál parece ser el motivo de que, en la transmigración de Taré de Caldea a Mesopotamia, no se hace mención de su hijo Nacor