La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Tienen algunos derechos los hijos de las concubinas, pero no llegan al reino prometido; ni los herejes ni los judíos carnales, porque fuera de Isaac no hay herederos: No es la generación natural la que hace hijos de Dios, es lo engendrado en virtud de la promesa lo que cuenta como descendencia95, de la cual se dijo: Es Isaac quien continúa tu descendencia96. En realidad no comprendo por qué Cetura, tomada después de la muerte de la esposa, ha sido llamada concubina sino a causa de este misterio.
De todos modos, quien no quiera admitir estas interpretaciones no debe calumniar a Abrahán. Pues ¿no podría ser una providencia contra los futuros herejes adversarios de las segundas nupcias, tratar de demostrar en el mismo padre de muchos pueblos que no es pecado casarse de nuevo después de la muerte del cónyuge? Abrahán murió a la edad de ciento setenta y cinco años97. Dejó, pues, a su hijo Isaac de setenta y cinco años, ya que le había engendrado a sus cien años.
CAPÍTULO XXXV
Respuesta divina sobre el significado de los dos mellizos todavía en el seno de su madre Rebeca