La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios 1. Es enviado Jacob a Mesopotamia por sus padres para que tome allí esposa. Al enviarlo, le dijo su padre: No tomes por mujer a una cananea; vete a Padán Aram, a casa de Betuel, tu abuelo materno, y toma allí por mujer a una de las hijas de Labán, tu tío materno. Dios todopoderoso te bendiga, te haga crecer y multiplicarte, hasta ser un grupo de tribus. Él te conceda la bendición de Abrahán, a ti y a tu descendencia, para que poseáis la tierra donde resides, que Dios ha entregado a Abrahán104. Vemos aquí la descendencia de Jacob separada de la otra de Isaac, cuyo tronco es Esaú. En efecto, cuando se dijo: En Isaac será llamada tu descendencia105, descendencia que pertenece indudablemente a la ciudad de Dios, quedó ya separada la otra descendencia de Abrahán, constituida primero en el hijo de la esclava y luego en los hijos de Cetura. Pero quedaba todavía aún la duda acerca de los dos mellizos de Isaac, si la bendición aquélla recaería sobre uno y otro o sobre uno de ellos; y si sólo había de recaer sobre uno, cuál de ellos sería. Esto quedó declarado al presente al bendecir proféticamente el padre a Jacob y decirle: Llegarás a ser grupo de tribus. Él te conceda la bendición de tu padre Abrahán.