La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Aunque puede entenderse que muchas naciones, cuando perseguían a los cristianos, les echaban en cara la Pasión de Cristo, llamada mutación por la Escritura, ya que muriendo se hizo inmortal. Puede también entenderse la mutación de Cristo como echada en rostro a los israelitas, pues esperando que vendría para ellos, se pasó a los gentiles. Esto mismo les reprochan ahora muchas naciones que han creído en Él por el Nuevo Testamento, mientras ellos permanecen en sus antiguallas. Y entonces las palabras: Acuérdate, Señor, de las afrentas de tu siervo, no vienen a que el Señor se olvide de ellos, sino a que tiene compasión, y después de este reproche también ellos han de creer.