La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios De esta ciudad canta otro salmo: Se dirá de Sión: Uno por uno, todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado92. ¿Quién es este Altísimo, sino Dios? Y por eso Cristo Dios, antes de hacerse hombre por medio de María en aquella ciudad, la fundó él mismo en los patriarcas y profetas. A esta reina, pues, ciudad de Dios, se dijo tanto tiempo antes por la profecía lo que ya vemos cumplido: A cambio de tus padres tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la Tierra.De sus hijos, en efecto, hay jefes y padres a través de toda la Tierra, ya que la aclaman los pueblos acudiendo a ella con una confesión de eterna alabanza por los siglos de los siglos. Por consiguiente, cuanto se diga aquí veladamente en expresiones figuradas, de cualquier modo que se entienda, debe estar de acuerdo con estas cosas tan manifiestas.
CAPÍTULO XII
Lo que en el salmo 109 se refiere al sacerdocio de Cristo y en el 21 a su pasión