La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Por esta época, bajo el reinado de Foroneo de Argos, Grecia se dio a conocer por sus instituciones jurídicas y legales». A la muerte de Fegoo, hermano menor de Foroneo, se levantó un templo en su sepulcro, donde se le honró como dios y se inmolaron toros en su honor. Pienso que le juzgaron digno de tal honor porque, en la parte que le cupo en suerte del reino de su padre (que había distribuido sus tierras entre los dos, reinando cada cual en las suyas en vida aún del padre), había establecido templos para honrar a los dioses y había enseñado a llevar cuenta de los tiempos a través de los meses y los años para su correspondiente numeración. Por la admiración que suscitaron estas novedades entre aquellos hombres aún rudos, a su muerte juzgaron o quisieron que fuera convertido en dios. Lo mismo se dice de Ío, hija de Inaco, que luego fue llamada Isis, a quien se dio culto como la gran diosa en Egipto, bien que otros dicen que vino, siendo reina de Etiopía, a Egipto; y a quien por su dilatado y justo imperio, y por la cultura y bienestar que proporcionó a sus súbditos, le tributaron este culto divino después de su muerte y la tuvieron en tan gran honor que juzgaron reo de crimen capital a quien dijera de ella que había sido una simple mortal.
CAPÍTULO IV
Época de Jacob y de su hijo José