La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios En el segundo año de la escasez vino Jacob a Egipto con todos los suyos, a la edad de ciento treinta años, según la respuesta que dio él mismo a la pregunta del rey¹. Tenía entonces José treinta y nueve, según el cálculo de los treinta que tenía cuando fue honrado por el rey y los siete de abundancia y los dos de escasez que habían pasado.
CAPÍTULO V
Apis, rey de los argivos, a quien los egipcios honraron como dios bajo el nombre de Serapis
En esta época, Apis, rey de los argivos, marchó por mar a Egipto, murió allí y fue convertido en Serapis, el dios más grande de todos los de Egipto. Sobre el cambio de nombre, es decir, por qué no fue llamado Apis después de su muerte, sino Serapis, nos dio Varrón una explicación bien sencilla. El arca en que se coloca al difunto, y que ya todos llaman sarcófago, se llama en griegoσορός. Habían comenzado a venerarlo allí antes de construir su templo. De Sorós y Apis se llamó primero Sorapis, y luego cambiando una letra, como suele hacerse, lo llamaron Serapis. Se estableció también la pena capital para quien osara llamarlo hombre. Como en casi todos los templos donde se daba culto a Isis y Serapis había una estatua que con el dedo sobre los labios parecía amonestar a guardar silencio, piensa Varrón que esto quería indicar que no se hablase de ellos como de hombres.