La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Moisés sacó de Egipto al pueblo de Dios en los últimos días del reinado de Cécrope en Atenas, reinando Ascatades en Asiria, Marato en Sicione y Tríopas en Argos. Después de salir el pueblo, le entregó la ley que había recibido de Dios en el monte Sinaí; ley que se llamó Antiguo Testamento por contener promesas terrenas, y que por medio de Jesucristo había de transformarse en el Testamento Nuevo, en el que se prometía el reino de los cielos. Era preciso observar este orden, como en cada uno de los hombres que camina progresando hacia Dios no tiene lugar primero lo espiritual, como dice el Apóstol, sino lo que es animal, y luego, lo espiritual; dice así, y es verdad: El primer hombre es el terreno, formado de la tierra, y el segundo es el celestial, venido del cielo6.