La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios Qué se puede creer sobre las transformaciones que parece les suceden a los hombres por arte de los demonios
1. Ya estarán esperando quizá nuestros lectores cuál es mi opinión acerca de semejante embaucamiento de los demonios. Pero ¿qué hemos de decir, sino que es preciso huir de en medio de Babilonia? Esta amonestación profética7 ha de ser entendida tan espiritualmente, que tenemos que alejarnos de la ciudad de este mundo, sociedad de ángeles y hombres impíos, avanzando hacia el Dios vivo por los peldaños de la fe que obra por medio de la caridad. Y así, cuanto vemos ser mayor el poder de los demonios sobre estas cosas bajas, con tanta mayor tenacidad tenemos que adherirnos al Mediador, por el cual ascendemos desde los abismos a las cumbres.