La Ciudad de Dios
La Ciudad de Dios El tiempo de la fundación de Roma coincide con la caída del reino de los asirios y con el reinado de Ezequías en Judá
No voy a demorarme en muchas consideraciones. La ciudad de Roma fue fundada como otra Babilonia, y como hija de la primera Babilonia, por medio de la cual le plugo a Dios someter el orbe de la Tierra y apaciguarlo en sus inmensas dimensiones, reduciéndolo a una sola sociedad de la misma administración y de las mismas leyes. Había ya, efectivamente, pueblos pujantes y poderosos, y gentes ejercitadas en las armas, que no cederían fácilmente y que era preciso superar a costa de grandes peligros, de ingente devastación por ambas partes y de formidables esfuerzos. Porque cuando el Imperio de los asirios subyugó a casi toda Asia, aunque lo realizó mediante la guerra, no fueron precisas para llevarlo a cabo ásperas y difíciles campañas, por ser las gentes inexpertas para la resistencia, poco numerosas y de escaso poder. Realmente después del colosal y universal diluvio, cuando sólo ocho personas se salvaron en el arca de Noé, no habían pasado mucho más de mil años hasta que Nino subyugó a toda Asia, con excepción de la India.